Durante siglos, los gancheros fueron los protagonistas silenciosos de la economía forestal de Cazorla: trabajadores que conducían enormes troncos flotando río abajo por el Guadalquivir desde las sierras hasta Sevilla, en un oficio de enorme dureza física y alto riesgo que fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Estas jornadas recuperan la memoria de ese oficio con dramatizaciones en el río, exposición documental, proyecciones y la presentación del libro «Los últimos gancheros» del historiador local Juan Manuel Carrillo. El Centro de Interpretación de la Naturaleza de Torre del Vinagre estará abierto de forma gratuita todo el fin de semana.