Pocos lugares en España concentran tanta carga simbólica en un punto geográfico: aquí, en una grieta de roca caliza en la ladera norte de la Sierra de Cazorla, nace el río más largo de la Península Ibérica. El Guadalquivir recorrerá 657 kilómetros hasta desembocar en el Atlántico frente a Sanlúcar de Barrameda, regando en su camino las vegas de Córdoba y Sevilla y dejando su nombre grabado en la historia de España.

El nacimiento, enclavado en un pequeño cañón de roca donde el agua brota fría incluso en los meses más cálidos, es accesible desde el área recreativa de Cañada de las Fuentes. Un sendero de 2 kilómetros de dificultad baja permite llegar al manantial original, que en años húmedos puede convertirse en una cascada de varios metros.