La Cerrada de Elías es el cañón más impresionante del Parque Natural: paredes verticales de roca caliza de 300 metros de altura, pasarelas de madera ancladas en la roca y un río que se abre paso por el estrecho con fuerza. Esta ruta circular recorre el cañón en su totalidad y asciende por el borde del cortado para contemplar las vistas desde arriba antes de descender de nuevo al fondo.