El espectáculo más impresionante de la fauna ibérica

Cuando el calor del verano cede paso a las primeras nieblas de septiembre, algo extraordinario ocurre en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. El ciervo rojo ibérico (Cervus elaphus hispanicus), el mayor ungulado de la Península, inicia su período de celo con una puesta en escena que no tiene igual en Europa continental: la berrea.

El bramido de los machos —un sonido gutural, profundo, que puede escucharse a más de un kilómetro de distancia— es simultáneamente una advertencia a los rivales, una llamada a las hembras y el anuncio de que el otoño ha llegado a la sierra. Los machos más viejos, con cornamentas que pueden superar los doce puntos, reúnen harenes de hasta veinte hembras y las defienden durante semanas de la competencia de los machos más jóvenes.

Dónde y cuándo ir

El mejor período para escuchar y observar la berrea en el Parque Natural de Cazorla va de la segunda quincena de septiembre a la primera semana de octubre. Los enclaves más activos son el Collado del Almendral (accesible desde el embalse del Tranco), el Valle del Guadalentín y las laderas de la Sierra del Pozo.

Las horas de mayor actividad son el amanecer (entre las 6:30 y las 9:00) y el atardecer (entre las 18:00 y las 21:00). La luz dorada de estos momentos hace además que las condiciones para la fotografía de naturaleza sean excepcionales.

Cómo comportarse

Es fundamental mantener la distancia de seguridad (mínimo 100 metros), no separarse de los senderos señalizados, no utilizar flash ni luces artificiales y guardar silencio absoluto. Los machos en celo están en un estado de alta excitación hormonal y pueden reaccionar de forma impredecible ante estímulos bruscos.

Se recomienda contratar una salida guiada con alguna de las empresas de turismo activo del parque para garantizar el máximo aprovechamiento de la experiencia y el mínimo impacto sobre los animales.