La extinción y la recuperación
El quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) es el ave de mayor envergadura de la Península Ibérica: puede alcanzar los 2,8 metros de ala a ala. Se alimenta casi exclusivamente de huesos, que rompe arrojándolos desde altura sobre las rocas, y fue perseguido hasta su extinción en Andalucía a principios del siglo XX, víctima de la caza directa y del envenenamiento con cebos para lobo.
El programa de reintroducción en el Parque Natural de Cazorla, iniciado en 2006, ha conseguido establecer una pequeña población reproductora en las zonas más inaccesibles del parque. En 2023 se confirmó la primera cría nacida de padres también nacidos en el parque — un hito histórico para la conservación del ave.