RECURSOS HISTÓRICO-CULTURALES
Dirección
Carretera JF-7038 y carretera JF-7048
Santiago-Pontones
CÓMO LLEGAR ›
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Horario
No se requieren.
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Teléfono
953438008
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Descripción
Pontones, uno de los principales núcleos de la región, se divide en Pontón Alto y Pontón Bajo, conectados por el río Segura. En tiempos romanos, robustos puentes de piedra unían estas comunidades, reemplazados luego por estructuras de madera en la Edad Media. Los "pontones" de madera, que dieron nombre a las localidades, reflejan el ingenio y adaptabilidad de esta comunidad frente a su entorno natural.
Poyotello, una aldea ganadera en el Calar de Pedro Gil, muestra la vida tenaz de sus habitantes. Sus callejuelas albergan un pajar, un gallinero, un horno y una fuente, elementos clave de una economía orientada a la autosuficiencia.
Fuente Segura, compuesta por los caseríos de Abajo, En Medio y Arriba, se sustenta en una economía agrícola y ganadera. Las huertas que rodean la aldea, salpicadas de chopos, nogales e higueras, son esenciales para la subsistencia de sus habitantes.
Cerca del embalse de las Anchuricas, las Casicas del Río Segura, junto a huertas y bancales, reflejan el esfuerzo diario de la vida serrana, donde el trabajo de la tierra es crucial para la supervivencia.
Las Gorgollitas, de rica herencia árabe, fue una alquería significativa en la Cora de Jaén y, en ocasiones, un reino de taifas independiente con su propio castillo. Sus ruinas son testimonio de la resiliencia de su comunidad.
Parralejo, dividido en Parralejo de Abajo y de Arriba, está rodeado de vegetación y ofrece vistas la Umbría de los Anguijones. En tiempos de Alfonso XI, la presencia de osos en la zona destacaba la dureza de la vida de sus habitantes.
Peguera del Madroño, en las faldas de Cabeza de la Mora, rodeada de pinares y olivares, sostiene una economía centrada en la cría de corderos. La fuente-lavadero es vital para la vida diaria, mostrando la adaptación al entorno.
Miller, con hornos, almazaras, molinos y lavaderos públicos, refleja un patrimonio etnológico que ha sido crucial para su subsistencia. La torre de tres plantas y la muralla del castillo árabe del siglo XII son testigos de su historia y determinación.




