RECURSOS HISTÓRICO-CULTURALES
Dirección
Carretera A-6204, km 27
La Iruela
CÓMO LLEGAR ›
Carretera A-6204, km 27
La Iruela
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Horario
No existe un horario establecido para la ermita. La torre puede visitarse a cualquier hora.
No existe un horario establecido para la ermita. La torre puede visitarse a cualquier hora.
Descripción
La Torre de Nubla, una estructura imponente de base cuadrada de 12 metros de lado, fue construida en
mampostería irregular. Aunque hoy solo se conserva el lienzo norte, el resto de la torre ha desaparecido con el tiempo. Estratégicamente situada, controlaba el paso entre Cazorla y la Loma de Úbeda, en un cruce natural entre los ríos Cañamares y Cerezuelo, lo que facilitaba las labores agrícolas de la región. Desde este punto elevado, la torre ejercía un dominio visual sobre el entorno, proporcionando seguridad y
control sobre las rutas que conectaban estos territorios.
El origen exacto de la torre es incierto, aunque se cree que fue construida en la época musulmana, entre los siglos XII y XIII, y más tarde reconstruida por los cristianos tras la reconquista. A pesar de su estado ruinoso actual, se puede imaginar que en su época de esplendor la torre estaba rodeada por una fortificación que formaba un pequeño recinto defensivo, ofreciendo refugio y protección a los habitantes de la zona. La torre, en su función original, no solo servía como punto militar, sino también como símbolo de la autoridad que gobernaba el territorio.
Cerca de la torre, a unos 100 metros, se encuentra la ermita de Nubla, acompañada por varias casas dispersas. Esta ermita, probablemente construida entre finales del siglo XVI y principios del XVII, presenta
una sencilla planta rectangular y una única altura. En una de sus esquinas destaca una pequeña torre campanario, cuyas cuatro caras muestran arcos de medio punto, invitando a la vista con su modestia arquitectónica. El acceso a la ermita se realiza por un vano de medio punto, un elemento común en las construcciones religiosas de la zona de Cazorla, que recuerda los intentos por consolidar la fe cristiana entre la población rural tras la conquista.
En el interior de la ermita, aunque la cubierta ha sido remodelada con el paso de los años, todavía se conserva parte de la armadura de madera original. La decoración es austera y moderna, reflejo de una comunidad que valoraba la simplicidad en su lugar de culto. Cada mayo, el entorno se llena de vida durante una romería en honor a San Blas y la Virgen de las Nieves, donde vecinos y visitantes se reúnen para celebrar las tradiciones locales, manteniendo viva la conexión entre el pasado y el presente en este enclave.




