RECURSOS HISTÓRICO-CULTURALES
Dirección
Plaza de Sta. María, s/n
Cazorla
CÓMO LLEGAR ›
Plaza de Sta. María, s/n
Cazorla
CÓMO LLEGAR ›
Horario
De 10:00 – 13:00 h y de 16:00 – 19:00 h.
De 10:00 – 13:00 h y de 16:00 – 19:00 h.
Teléfono
953710102
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Descripción
Si te adentras en la Plaza de Santa María, te encuentras con una de las joyas históricas más fascinantes de Cazorla: las ruinas de la Iglesia de Santa María. Esta construcción, levantada en el siglo XVI, es una obra maestra del renacimiento atribuida al arquitecto Andrés de Vandelvira, el mismo genio detrás de la Catedral de Jaén y la Iglesia del Sagrario en Úbeda. La iglesia domina la plaza que lleva su nombre, que en tiempos de esplendor se convertía en el corazón de la vida cultural de Cazorla, albergando obras de teatro, actuaciones musicales y todo tipo de eventos festivos.
Un aspecto particularmente sorprendente de esta iglesia es su ubicación: fue construida sobre el cauce del río Cerezuelo. La ingeniería del siglo XVI se revela en la bóveda que cubre el río, sobre la cual se erigió el templo y la plaza que la precede. Se recomienda encarecidamente explorar esta proeza arquitectónica y contemplar labóveda que se abre bajo el altar mayor.
Lo que realmente llama la atención es que la iglesia se encuentra incompleta y al aire libre, sin ningún tipo de cubierta. Este estado se debe a un trágico evento en 1694, cuando una tormenta devastadora desbordó el río Cerezuelo, colapsando la bóveda y arrastrando escombros que bloquearon su paso. La presión acumulada causó un estallido que desencadenó una gran riada, destruyendo la iglesia y causando una devastación que se cobró la vida de 67 personas. La tragedia no terminó allí: en el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, un bombardeo e incendio posterior contribuyó a la ruina definitiva del templo.
El diseño original de la iglesia incluía una planta de salón con tres naves y un ábside plano en la cabecera.
Aunque la mayoría de las estructuras están en ruinas, el ábside es el único espacio que conserva una
bóveda de medio cañón con casetones. De las dos torres previstas, solo queda una, la cual alberga la Oficina de Información Turística.
Visitar estas ruinas es como un viaje a través del tiempo, ofreciendo una visión conmovedora del esplendor que una vez tuvo este majestuoso edificio y el impacto de las calamidades que lo marcaron.




