Paseo entre casas forestales por senda Mackay
Inicio en Google Maps
Municipio: La Iruela
3,0 km · 1h 30min
Descripción
Este paseo de 3 km recorre la senda de Mackay, ingeniero de montes que entre 1898 y 1926 construyó cientos de kilómetros de senda en la sierra de Cazorla con tipología homogénea: 1,70-2,25 m de ancho, pendiente máxima del 15%, cunetas y firme de gravilla. Estas sendas conectaban casas forestales y poblados, sirviendo a la vez para sacar madera con carros y para comunicar la sierra.
El recorrido parte de la Fuente de Los Rasos y visita la Casa Forestal de los Rasos Nuevos, una salega ganadera, un pino resiego y termina en la Casa Forestal de arroyo Cerezo. Apta para todos los públicos.
Nombre de la ruta
Paseo entre casas forestales por senda Mackay
Código: RF-11A
Tipo de ruta
Semilineal
Dificultad
Fácil
Distancia total
3,0 km
Coordenadas
Inicio
37.866510, -2.966530
Tiempo de marcha estimado
1h 30min
Desnivel máximo 1.342m
Tipo de accesibilidad
- Apta para familias
Época del año
Perfil de alturas
Mapa de la ruta
Puntos de interés en la ruta
1
El inicio de la ruta se sitúa en el km 9 de la pista forestal que une Vadillo-Castril con el nacimiento del río Guadalquivir. La Fuente de los Rasos se construyó en 1981 al borde de la pista forestal, canalizando un manantial que se mantenía durante el verano. Las fuentes que no se secaban determinaron históricamente la ubicación de las casas forestales y los cortijos serranos, ya que permitían beber y regar pequeños huertos donde se cultivaban patatas y legumbres para la subsistencia. Los viveros volantes para la repoblación forestal también se instalaron cerca de estas fuentes.
2
Casa forestal abandonada con el tejado medio hundido. Vale la pena salir del camino y pasear alrededor para apreciar su construcción. Tenía dos plantas: la inferior era la vivienda del guarda forestal y la superior se utilizaba ocasionalmente por los ingenieros de montes cuando venían a recoger datos para el aprovechamiento sostenible. En las sierras existieron al menos 129 casas forestales; la mayoría están hoy en ruinas porque perdieron su función al abrirse pistas y poder los guardas desplazarse en coche, y porque la escolarización obligatoria desde 1970 impidió a las familias seguir viviendo aisladas. Esta casa y la vecina de los Rasos Viejos sirvieron de refugio invernal para los guardas que vivían en cotas altas, en una particular trashumancia familiar.
3
Tramo característico de la senda diseñada por el ingeniero de montes Enrique Mackay entre 1898 y 1926. Reconocible por sus muros de nivelación y su trazado zigzagueante que va remontando pausadamente la ladera. Las sendas de Mackay seguían una tipología homogénea: 1,70-2,25 m de anchura, pendiente máxima del 15%, cunetas y firme de gravilla, arena apisonada o piedra machacada. Mackay impulsó 128,5 km de senda solo en el monte de Navahondona, pensados para circular carros con fustes y traviesas que las compañías ferroviarias demandaban. El diseño se extendió a otros montes de Cazorla. Atención: presenta gran cantidad de piedra suelta en algunos tramos. Desde aquí hay vistas magníficas hacia el arroyo del Zarzalar.
4
Explanada bordeada por un afloramiento de rocas pulidas por el pisoteo de los animales. Las salegas son lugares donde la guardería de la Reserva Andaluza de Caza deposita piedras de sal para que las laman ciervos, gamos, muflones y cabras monteses. Los animales necesitan sodio para su metabolismo, por lo que se concentran aquí, dejando las rocas características que las identifican. Los guardas aprovechan estas visitas para censar a los animales y establecer los cupos de caza, único procedimiento disponible para mantener el equilibrio de las poblaciones al no haber lobos en el parque. Mirando hacia el sur, en época de lluvias puede divisarse una cascada temporal: por encima de ella partía el primer teleférico forestal que se instaló en la sierra de Cazorla.
6
A la derecha, en el mismo borde del camino, un pino salgareño grueso con una oquedad grande abierta en el tronco. Un pino "resiego" es un pino salgareño con una cavidad en forma de U o V invertida que va desde el suelo hasta unos dos metros de altura, con las paredes ennegrecidas por el fuego. Su función era ofrecer una fuente de calor de emergencia a las personas que se desplazaban por los caminos de la sierra durante los fríos días del invierno. El proceso empezaba en verano: los serranos hacían cortes en la base del tronco para que el árbol secretara resina, a la que prenderían fuego en la estación fría. Repetida durante años, la operación abría la cavidad característica. Estos árboles evocan los ritmos de una época en la que todo se desplazaba a pie o en caballerías. La pista forestal actual se construyó sobre la antigua senda de Mackay que unía la Casa Forestal de los Rasos con la de arroyo Cerezo y, más allá, con Riogazas y Cazorla.
7
La parada se sitúa en un giro a la izquierda de la pista forestal, por encima del cauce del arroyo Cerezo. Sobre las rocas, dos mojones de piedras perfectamente encajadas que marcan la división inventarial entre los montes Calar de Juana y Acebadillas. La división inventarial divide los montes en cuarteles (con letras mayúsculas) y cantones (con números) para organizar el aprovechamiento sostenible: igual que una vivienda se divide en cocina, comedor y dormitorios, los montes se dividen en parcelas para planificar trabajos en el espacio y el tiempo. Los montes de Cazorla y Segura tienen el privilegio de contarse entre los primeros de España con un "proyecto de ordenación de montes". Más adelante en la pista veremos otra forma de marcaje: letras y números grabados directamente en el tronco de un árbol, junto a flechas que indican direcciones. Don Enrique Mackay Monteverde, el mismo que diseñó las sendas, fue después profesor y director de la Escuela de Ingenieros de Montes de Madrid y autor de un libro de texto sobre ordenación.
8
Final de la ruta lineal. Tapias de la antigua casa forestal en un claro de bosque bordeado de cerezos y pinos salgareños. Estado ruinoso pero con los muros principales en pie, lo que permite imaginar su distribución original: casa tipo "barraca", organizada alrededor de un patio central con la zona de vivienda al lado izquierdo y, al derecho, cuadra, almacenes y horno para cocer pan una vez por semana. Concebida para tres guardas, fue habitada regularmente por dos junto con sus respectivas familias —imaginar la estrechez con el gran número de hijos típico de la posguerra. Uno de sus moradores en los años 1950 fue Pedro Crespo, antiguo cazador furtivo de cabras monteses reconvertido en guarda de la Administración Forestal: la decisión de emplear furtivos como guardas resultó clave para el éxito del Coto Nacional creado en 1960. En los alrededores, una alberca para regar el huerto y un tocón de pino con el duramen enteado, materia prima usada por los pegueros para obtener alquitrán vegetal (37.87281, -2.97437). Desde aquí, regreso por el mismo camino.
Más información
Servicios en ruta
- Agua potable
- Sombra
Recomendaciones
Equipamiento necesario
Naturaleza destacada
Flora
- Pino salgareño
- Pino resiego
- Sabina
- Enebro
- Cerezo
Fauna
- Ciervo
- Cabra montés
- Buitre leonado
- Gamo